Abascal sugiere que habrá repetición electoral si el PP no pacta con Vox

0
23

El presidente de Vox, Santiago Abascal / EFE

Vox está dispuesto a elegir en contra de la investidura de Mañueco cuantas veces haga error si no se aceptan sus condiciones para cogobernar en Castilla y Valeroso

Ramón Gorriarán

El PP está dispuesto a ir a «una repetición electoral con tal de no pactar con Vox». Santiago Abascal lanzó este martes este aviso frente a los avisos de la dirección doméstico del PP y del presidente castellanoleonés de que no contemplan la posibilidad de mandar en coalición con el partido de extrema derecha.

Vox está dispuesto a elegir en contra de la investidura de Mañueco cuantas veces haga error si no se aceptan sus condiciones para cogobernar en Castilla y Valeroso. Lo que no va a hacer, añadió, es caer en el «chantaje» del PP para ceder «gratuito» su apoyo y sin un acuerdo de Gobierno. Vox, insistió, tiene «el deber y el derecho» de entrar en el Ejecutante regional. Abascal precisó que su postura negociadora es abierta, y aunque el domingo por la sombra reclamó la vicepresidencia para su candidato, matizó. «No hemos debido formalmente nadie, ni vicepresidencia ni número de consejerías», apuntó en una entrevista en Esradio.

Abascal, afirman fuentes próximas al líder ultraderechista, está «muy tranquilo» y convencido de que los populares aceptarán pactar con su partido o no podrán mandar porque no van a alcanzar la complicidad del PSOE ni van a durar a un acuerdo con las fuerzas provinciales. En este segundo e improbable caso, adicionalmente, se condenaría a un gobierno en minoría y a la inestabilidad.

Si el PP no cierra un pacto con Vox, Mañueco tiene perdida la primera votación de la investidura porque el candidato necesita la mayoría absoluta de las Cortes regionales. No hay vencimiento para esa votación porque el Estatuto de Autonomía establece que la Cámara legislativa tiene un mes para constituirse a posteriori de de las elecciones, es aseverar hasta el 13 de marzo. Una vez constituidas las Cortes, el plazo para la investidura es de quince días. Si no supera ese primer examen tiene dos meses para conseguirlo por mayoría simple, y si fracasa se convocarían nuevas elecciones.

Sin el voto conveniente o la renuncia de Vox, Mañueco debería apelar a combinaciones muy poco probables para ser investido presidente.

El partido menos inquieto por una repetición electoral es Vox. Su tendencia al subida no encuentra freno por ahora y está seguro de que en una segunda votación mejoraría los trece escaños logrados el pasado domingo.